-¿Recuerdas aquel tiempo cuando nos entreteníamos jugando en el parque? Sin preocupaciones, sin temores; como si el día fuese eterno y nosotros teníamos todo para ser felices, aunque sea solo por ese día.
- ¿Acaso recuerdas que al correr, el viento se mezclaba entre los cabellos dándoles la sensación de estar vivos, de sentir?
- ¿Recuerdas cuando llovía? Me encantaba ver las gotas de lluvia formándose en los vitrales de la ventana, pequeñas perlas inmóviles e inertes en aquello tan frágil.... tan inseguro.
- ¿Recuerdas la sonrisa de la mujer que alguna vez ame? Era como un capullo rosado, delicado y fino, que en cualquier momento pudiese abrirse para dar paso a un cambio nuevo... a un beso nuevo.
- ¿Recuerdas la contagiosa risa de mi mejor amigo? Era como si miles de cascabeles sonasen al mismo tiempo, con los sonidos al compás de una melodiosa canción
-¿Recuerdas el abrazo de mi madre? Aquella acción que reconfortaba con el más pequeño roce, que transmitía calor, seguridad, confianza, como si nos protegiera de aquello que nos fuese a hacer daño.
- ¿Recuerdas cuando lloraba? Mis lagrimas sucumbían ante la debilidad de mis errores, mis acciones me hacia desahogar todo aquello tan abrumador que me ahogaba, con cada lagrima liberaba todo mi mal, con cada una sentí mi mundo aligerar.
- ¿Recuerdas el dolor de una despedida? Quedaba un enorme vacío ante aquello, con la única esperanza de volver a verlo, algún día, en algún lugar.
¿Recuerdas alguna vez haber estado vivo? ¿No? Entonces fue solo una ilusión.
Vitto -H